La Asociación Española de Abogados de Familia considera que la nueva ley de divorcio debería haber abordado la distribución del uso de la vivienda, que se ha dejado como antes y es la causa de gran número de contenciosos durante los divorcios.
La Asociación Española de Abogados de Familia considera que la nueva ley de divorcio debería haber abordado la distribución del uso de la vivienda, que se ha dejado como antes y es la causa de gran número de contenciosos durante los divorcios.
'La distribución del uso de la vivienda está malísimamente regulada en la ley de 1981 y da lugar a gran cantidad de contenciosos, porque la gente se pelea fundamentalmente por la casa', destacó a EFE el presidente de la Asociación, Luis Zarraluqui.
Explicó que, pese a la insistencia de los profesionales, la reforma se ha quedado corta en este punto, que liga el uso de la vivienda a la custodia de los hijos 'sin excepciones', aunque también destacó como 'muy positivos' la eliminación del trámite de separación previa al divorcio y la necesidad de alegar causas para la ruptura.
Según Zarraluqui, 'hay mucha gente que pide la custodia de los hijos solamente para quedarse con la casa', lo que supone que habitualmente 'la madre se queda con el uso de la casa', aunque posea otras, 'y el padre con la hipoteca'.
También criticó, por 'confusa' la redacción de la custodia compartida de los hijos que introduce el proyecto, y que incluso deja la potestad al juez para imponerla a los padres si considera que es la 'única' posibilidad de proteger a los hijos.
Según el abogado, el intento de 'equilibrar las opiniones de todos' al introducir 'la mal llamada custodia compartida' ha supuesto una 'redacción confusa que produce inseguridad jurídica' y hará que funcione 'el derecho del depende... de qué juez te toque'.
Zarraluqui consideró también que se ha legislado demasiado al introducir en el proyecto, a propuesta del PNV, la obligación de los cónyuges de compartir las tareas domésticas y el cuidado de hijos y ancianos, cuando al tiempo se eliminan las causas para divorciarse.
'Estoy harto de que legislemos tanto', dijo, y opinó que las parejas tienen derecho a distribuir sus tareas como deseen.
Para Zarraluqui, esta enmienda tiene un objetivo electoral, de 'colgarse la medalla de avanzado, de que protege los derechos de las mujeres poniéndole delantales a los hombres'.
Aunque la previsión es que la ley entre en vigor a principios de julio, el letrado desconfió de que sea posible antes del verano, ya que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró ayer dispuesto a retocar la custodia compartida -a la que se oponen asociaciones de mujeres, PP, CiU, PNV y CC- durante la tramitación en el Senado.
Admitió que, desde que se anunció la reforma el año pasado, muchas parejas con planes de divorcio por mutuo acuerdo han podido optar por esperar, pero dudó de que haya sido así en los divorcios 'complicados' y dijo no esperar 'un gran atasco' en los tribunales una vez la ley entre en vigor.
Según sus cálculos, en principio el 40 por ciento de los divorcios son del tipo 'contencioso' y el 60 restante de mutuo acuerdo, aunque 'muchos de éstos se rompen pronto' cuando pasa el tiempo y los cónyuges pierden la confianza o la generosidad que pueden llevar a aceptar cualquier acuerdo en el momento de la ruptura.
Zarraluqui opinó que el Colegio de Abogados no retocará las tarifas del divorcio, ahora que se eliminará uno de los trámites, con lo cual la separación 'se va a abaratar', dijo, para destacar que 'no sólo económicamente, sino muchísimo en coste personal'.
EFE, 21 de Abril 2005