Después de sufrir una desgracia familiar, vuelvo al trabajo rápidamente. El médico me aconseja que pase el mayor tiempo posible con mi hija de cinco años. Dado que trabajo a turnos, hay semanas que la veo en total una hora al día, por lo que me planteo solicitar una reducción de jornada para que me pongan un turno fijo de mañana, renunciando a parte de mi sueldo.
Cuál no será mi sorpresa al indicarme mi superior que tengo todo el derecho a pedir la reducción de jornada pero que no puedo seguir trabajando en el mismo departamento en el que estoy.
¿Dónde está la famosa conciliación familiar y laboral?
Yo, desde luego, no lo sé.
11-05-2005 Metro Madrid
http://mad.metrospain.com/nx.asp?noti=33494
Carta de la lectora: M. Ángeles García