La reforma de la ley del divorcio no satisface a las asociaciones de separadosMuchos progenitores no son capaces de mantener la situación ideal de ruptura y, por desgracia, utilizan a los hijos en beneficio propio o para perjudicar al contrario.
Si en los procesos de separación y divorcio se produce violencia, el régimen de visitas debe mirarse con lupa.
Muchas veces los niños están en la línea de fuego de la batalla que se libra en su propio hogar. La reforma de la Ley del Divorcio ha reabierto el debate sobre la custodia de los hijos. Algunos colectivos defienden que ambos padres la compartan.
Que sus padres siempre estén juntos.Éste es el deseo de los niños de cualquier edad. Incluso, en los momentos de crisis de sus progenitores, los menores sueñan con un día en el que reine el equilibrio conyugal. Sin embargo, la vida no es el cuento de hadas que los pequeños quieren que les lean para dormir. Cuando los padres han decidido separarse, al pequeño se le rompe el cántaro, como en la historia de la lechera. El final puede ser todavía más infeliz cuando los padres, el uno, la otra o los dos, se olvidan de que sus hijos sufren por la separación incluso más que ellos.
Por eso, cuando no se puede evitar el desenlace debe procurarse que la vida de los niños cambie lo menos posible. Sufrirán menos.
Es más, el cántaro puede quedar hecho 1.000 añicos cuando los niños son un objeto arrojadizo que utilizan los padres en sus divergencias. “Muchas veces, lamentablemente, es así. De hecho, los adultos deberían ser capaces de pensar cuál es la mejor opción para ese niño concreto y para esa situación”, dice la psicóloga y mediadora familiar Mila Arch Marín, autora de ¿Os vais a separar? Padres e hijos ante la ruptura familiar.
Un documento de orientación familiar del Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa afirma que los niños suelen tener reacciones negativas (tristeza, agresividad, rebeldía, inseguridad...) cuando sus padres se separan y que lo pasan peor cuanto son más pequeños. En cualquier caso será útil la ayuda de un profesional (médico, psicólogo, educador...).
Responsables. Los adultos responsables deberían serlo cuando no queda más remedio que la separación, mirando por sus hijos. Antes de que llegue el momento la pareja debe seguir unas pautas por el bien de sus hijos. Que el niño vea que se respetan es clave para aminorar los traumas.También contribuye que los padres eviten episodios de cólera o violencia en su presencia. Así los niños no creerán que su futuro va ir tan mal como el de sus padres. Pero, sobre todo, es clave que no se les obligue a tomar parte por uno u otro progenitor y tampoco debe ser así después de la ruptura. Es más, cuando llega ese momento, los adultos deben volcarse en demostrar que, aunque estén separados, quieren a sus hijos.Los resultados de las experiencias de custodia compartida, tanto en España como en el extranjero, hacen pensar que es una opción a tener en cuenta para estas separaciones ejemplares, como explica Mila Arch.
Experiencia positiva.
“La experiencia en Estados Unidos -explica la psicóloga-, que es donde hay bastante investigación sobre el tema, es positiva”. Esto pretende explicarse porque “ambos progenitores continúan teniendo el rol de padres aunque el matrimonio termine. En algunos casos puede ser positivo y en otros puede ser negativo. Generalizar es muy complicado. En todo caso la ley, parece ser, que lo que hace es que puede reconocer que puede haber esa situación. No dice que será siempre custodia compartida o preferencia exclusiva. Y de hecho en España hay familias en custodia compartida”.
Aunque no hay estudios sólidos de estos casos, Mila Arch dice que losque conoce están funcionando, pero no dejan de ser experiencias concretas. “En Estados Unidos -prosigue- sí que hay investigación que avala que puede ser una buena solución, no para todos los casos, pero sí para algunos.”
Por sentido común, no debería resolverse del mismo modo dos casos que son distintos, menos cuando hay menores de por medio. “Si hablamos de una situación en la que uno de los padres se ha estado ocupando de los hijos y el otro tenía un trabajo hasta altas horas, pasar a ser, por ejemplo, semanas alternas sería muy complicado. Generalizar es muy difícil. Creo que la ley lo recoge bastante bien porque le deja la posibilidad al juez tener en cuenta todos estos criterios”, añade Arch.
Circunstancias. La custodia compartida, en la práctica, necesita de una serie de circunstancias, que no se dan en todas las separaciones, como expone la mediadora familiar: “Lo que se cita más habitualmente es que la distancia no sea tan importante como para que requiera un sobreesfuerzo, que ambos progenitores estén capacitados para ejercer las funciones, que no haya un nivel de conflicto extremo entre ellos...”Sin embargo, muchos progenitores no son capaces de mantener esta situación ideal de ruptura y, por desgracia, utilizan a los hijos en beneficio propio o para perjudicar al contrario. Por eso la psicóloga llama al sentido común para establecer la custodia. Si la situación termina mal, “la forma más lógica de establecer la custodia sería ver cuál es la realidad de ese niño en concreto. No es lo mismo un niño que tiene unos progenitores que se reparten las tareas al 50 por ciento que la de otro que su padre está viajando toda la semana. Habrá la figura de un cuidador principal y eso es importante. No tiene ninguna lógica, por ejemplo, que los dos padres se estén ocupando prácticamente al 50 por ciento del niño y que esté correctamente vinculado con ambos, de repente, uno de ellos desaparezca y sólo le vea cada 15 días. Esto no tiene ninguna lógica, pero lo contrario tampoco: un padre o una madre que no está nunca al que se le da la custodia, sería muy desadaptativo”.
Si en los procesos de separación y divorcio además se produce violencia, el régimen de visitas -ya no hablamos de custodia compartida- debe mirarse con lupa. Mila Arch observa dos posturas cuando hay malos tratos:“Hay un grupo de personas y de profesionales que creen que el régimen de visitas se debería suspender en todos los casos. Y hay otro gran número de profesionales que diría que si el niño está fuera del círculo de violencia de la pareja entonces se debe mantener su vinculación. Debería analizase cada situación en concreto. Creo que en los casos de maltrato tendría que haber unas medidas de control para estas visitas, porque está demostrado empíricamente que los niños que han presenciado violencia hacia su madre, por ejemplo, tienen más posibilidades de sufrir maltrato”.
Dos posturas.
Custodia Compartida ¡Ya! (Asociación de Padres y Madres Separados) presentó a la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados el informe Reencuentro. Este documento está basado en estudios extranjeros sobre esta forma de reparto de derechos y deberes para con los hijos. El portavoz de esta organización, Isidro Fresneda, asegura que la custodia compartida es positiva para los niños: “Los psicólogos se están dando cuenta de que siempre que hay una custodia monoparental siempre existe el problema, siempre está el conflicto de lealtades, siempre está la guerra de papá y mamá, siempre, de alguna manera está el niño por medio y el niño es donde se hace la palanca, se hace la bisagra, es el producto del chantaje, el rehén del dinero y el rehén del piso. Y cuando existe una custodia compartida se le nota menos que sus padres se han separado”.
No obstante, añade Fresneda, la falta de información hace que muchas parejas que se separan no accedan a este tipo de custodia y que observa un horizonte oscuro con la reforma de la Ley. “El único resultado de la Ley es que quien se quiera separar lo va a hacer más deprisa. Eso está muy bien. Pero si la separación va a ser injusta, entonces la injusticia vendrá más deprisa”.
Esa injusticia, en opinión de Fresneda, se produce porque no reconoce los derechos de los niños: “Lo primero que tenemos que hacer es reconocer el derecho de los hijos a la custodia compartida, como un derecho fundamental, inalienable, que ningún juez pueda quitarle eso a un menor. Una vez que reconozcamos eso, hablaremos de muchas cosas”.
El portavoz de Custodia Compartida ¡Ya!, organización que trabaja desde 1984, afirma asimismo que las reformas a la Ley del divorcio de 1981 que propone el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, son inviables porque los juzgados están colapsados.
En este punto también coincide la presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo:“No va a haber un divorcio rápido. Tampoco es conveniente de que haya un divorcio rápido”.
Pérez del Campo cuestiona la idoneidad de que un problema que atañe a la familia y que está detrás de muchos casos de separación, el de los malos tratos, se trate como delito menor en los juicios rápidos. A la presidenta de las mujeres separadas y divorciadas le preocupa también otra cuestión que debería contemplar la Ley: que hay unas causas culposas en los procesos para que el juez pueda decidir “con conocimiento y responsabilidad” qué hacer con los hijos, a quién se los da, si establece visitas o no. La Federación, que trabaja desde 1974, también presentó al ministro de Justicia un documento con información y propuestas al proyecto del Gobierno sobre modificación del Código Civil en materia de separación y divorcio. Pérez del Campo destaca algunos datos que contiene el informe, como que “en los mutuos acuerdos el 95 por ciento de los casos la custodia está determinada en favor de la madre, no por decisión judicial, sino por decisión de los progenitores”.
Asimismo, la presidenta de la federación llama la atención sobre que “en el proceso contencioso, la discusión sobre la custodia de los hijos, reclamada por ambos progenitores sólo alcanza una franja de entre un 15 y un 20 por ciento. Así que entre el 80 y el 85 por ciento de los casos no se plantea la menor discusión porque el progenitor masculino no reclama la custodia de los hijos”.
La Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas se ampara en la Declaración Universal de los Derechos delNiño para oponerse a la custodia compartida y critica a muchos padres porque “lo que no puede ser es acceder a la paternidad en el momento en que te separas”.
Cada día 500 niños se quedan sin padre en los juzgados españoles
Isidro Fresneda. Portavoz de Custodia Compartida ¡Ya! "Cuando existe una custodia compartida se le nota menos al niño que sus padres se han separado"
¿Qué opinan de la nueva Ley del Divorcio respecto a la custodia compartida?
Creemos que es una oportunidad de oro la modificación que se plantea de la Ley porque permitiría poner a España a nivel europeo en derecho de familia.
¿Cómo definen custodia compartida?
Es un elemento conciliador de la familia antes, durante y después del divorcio. Y esto hace que en los países en los que se ha implantado la custodia compartida por ley ha llevado al descenso de número de divorcios, a un descenso drástico de la violencia doméstica y se están consiguiendo resultados que lo que hacen siempre es favorecer a la infancia.
Es un derecho fundamental de los niños que hay que reconocer, por encima del derecho del padre y por encima del derecho de la madre. La custodia compartida es compartir derechos y obligaciones.
Pero muchas veces los padres no llegan a un acuerdo
Esa solución se consigue en mediación familiar obligatoria, previa y posterior. Y eso lo hacen profesionales: psicólogos, asistentes sociales, educadores, etc. Y dependiendo de las circunstancias laborales y personal del padre y de la madre, así como la edad de los niños, será como se diga cómo será la custodia compartida. La custodia compartida no quiere decir el 50 por ciento con cada uno, a menos que se dé la situación idílica. Siempre hemos dicho que la custodia compartida es un traje a medida que se hace en la mediación familiar obligatoria, partiendo de posiciones igualitarias. Es decir, que ninguna negociación se haga con una pistola debajo de la mesa.
Se ha demostrado que la custodia compartida tiene un resultado excepcional para los niños, aumenta el rendimiento escolar, disminuye la violencia en las calles, disminuye la caída de los niños en las drogas, que cada vez entran con menos edad, disminuye la violencia doméstica, porque lo que está ocurriendo en España no ocurre en ningún país del mundo. Y desde luego la custodia compartida es algo necesario para los niños. Es decir, cada día 500 niños se quedan sin padre en los juzgados españoles. Estamos haciendo una sociedad de huérfanos.
¿Qué consecuencias tiene esa situación?
Padres que se despreocupan de sus hijos, madres que cuando los hijos son mayores se ven agobiadas porque no pueden hacer frente y recurren a los padres y los padres ya están desvinculados por completo de sus hijos; los hijos echan de menos a sus padres y reaccionan siempre de forma violenta; luego está el desarraigo social de sus hijos cuando son mayores... La Ley del Divorcio es de 1981 y ya tenemos hijos del divorcio de 40 y 50 años y siempre han demostrado que son, de alguna manera, un poco antisociales, claro, porque es la sociedad la que los ha dejado sin padres.
¿Y cómo son los padres de hoy?
Hoy en día los padres nos preocupamos de nuestros hijos, los estamos llevando a la guardería, al médico. Somos nosotros también los que participamos. No se nos puede pedir participación y ser un padre participativo al 50 por ciento si no estás separado. Si estás separado te conviertes en un visitante de ocho horas al mes. Y eso los niños lo notan, no están preparados para de la noche a la mañana se les deje sin padre y sin familia extensa: primos tíos, abuelitas, abuelitos...
"Nosotras hemos pedido la guarda y custodia, no la mitad" Ana María Pérez del Campo. Presidenta de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas "Lo que no puede ser es acceder a la paternidad en el momento en el que te separas"
¿Qué tienen que decir sobre la custodia compartida?
La mujer ha dejado de ser importante en la vida de los niños porque se parte de un supuesto falso: ha habido una evolución importantísima y estamos en una sociedad en la que hombres y mujeres somos iguales. De paridad en este país no hay más que el Gobierno. No se puede deducir que haya una sociedad paritaria porque no es cierto, ni en el ámbito económico, ni en el laboral, ni en el de la prestación y cuidados de los niños, ni en el respeto a la mujer, con 78 mujeres muertas* y con nueve niños muertos en lo que va de año en el régimen de comunicación de visitas ¡Nueve niños muertos! ¡Dos quemados! (*Datos a 20 de octubre)
Ante esta situación, ¿qué podría suponer la aplicación de nueva ley?
La ley va a entrar a resolver un problema que no existe, más que en aquellos colectivos de violentos que quieren utilizar la custodia de los hijos, porque toman como rehénes a los hijos para que las mujeres retiren sus demandas de separación y, otra, porque quieren seguir utilizando a los niños como instrumento de maltrato acerca de una mujer que ha decidido que no sigue aguantando la violencia.
¿Entonces ustedes apoyarían la custodia compartida?
De ninguna forma estamos de acuerdo con la guarda y custodia compartida, ni en contencioso ni en mutuo acuerdo. El 58 por ciento de los mutuos acuerdos esconden malos tratos. ¿Por qué hay violencia de género? ¿Por qué las mujeres aceptan ir a un convenio regulador a una situación de consenso? Lo que quiere la mujer es quitarse el marido de encima como sea. Y como además él la está diciendo “conmigo por las malas es peor”, pues acepta por coacción bajo amenazas un mutuo acuerdo que siempre le es perjudicial: que ella se queda con los hijos, pero él con la casa, que la pensión es miserable... Por eso nosotras no podemos aceptar que haya una guarda y custodia compartida porque no hay garantías de que se haya llevado a cabo con la libertad de la mujer.Donde no hay igualdad no hay libertad.
¿Qué defienden con esta postura ante la normativa actual?
El único informe sobre violencia de género que existe en este país, que se llevó a cabo por el Instituto de la Mujer, gobernando el Partido Popular, arrojaba una cifra de dos millones de mujeres maltratadas. Caso arriba caso abajo coincide con quienes demandan esa custodia compartida. No estamos defendiendo derechos de mujeres, estamos defendiendo derechos de niños y niñas.Estamos defendiendo la Declaración Universal de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.
Lo que sostenemos es que la guarda y custodia de los hijos debe entregarse a aquel progenitor, hombre o mujer, que se demuestre más idóneo para la educación y formación del niño. Que es lo que ocurre ahora. Nosotras hemos pedido la guarda y custodia, no la mitad, porque el niño necesita una estabilidad. Lo que estamos diciendo es que no se juegue con el niño, que no se corte en trozos el niño, que no volvamos a tener una experiencia salomónica. Incluso es imposible que una pareja “ideal” esté de acuerdo en que sus hijos sean un sandwich que van de mano en mano. Es imposible, porque se han separado porque no se entienden. El niño va a estar recibiendo continuamente normas contradictorias. Nosotras vamos a defender el futuro de los niños. Nosotras decimos: désenlo todo a él, no lo partan, por favor.
"Mediación y buenas experiencias" Mila Arch Marín. Psicóloga infantil, habilitada como mediadora y autora de ¿Os vais a separar?"En los casos en los que la custodia compartida funciona, funciona muy bien"
"En los casos de maltrato tendría que haber unas medidas de control porqué está demostrado que los niños que han presenciado violencia pueden sufrirla"
La psicóloga Mila Arch conoce varias experiencias “que están funcionando positivamente. Una es de un adolescente que ahora debe tener 16 ó 17 años y lo llevan haciendo desde que tenía tres o cuatro años. Pero es difícil generalizar. Lo que sí se sabe es que en los casos en los que funciona, en Estados Unidos, funciona muy bien y en los casos en que no, suele ser porque hay un alto nivel de conflicto entre los progenitores”. Asimismo, confiesa que no sabe qué opción es la mejor para estos casos puntuales, si la custodia compartida o un régimen amplio de visitas.
En todo este trámite, añade Arch, “la mediación familiar es un buen instrumento y la nueva ley recoge más claramente recomendar a las familias que pasen primero por un proceso de mediación familiar. Todo lo que sea llegar a un acuerdo siempre será mejor que cualquier sentencia”. Aunque hay diferencias según las Comunidades Autónomas, el mediador suele ser un trabajador social, psicólogo, educador o abogado.
En cualquier caso, concluye la psicóloga, si la separación es cordial, “los niños pueden adaptarse relativamente bien. Tampoco hay que pensar que la separación por sí misma es un hecho absolutamente traumático”.
La custodia compartida en la Reforma de la Ley del Divorcio Cartel colgado de un puente con el texto "CUSTODIA COMPARTIDA ¡YA!" Las modificaciones que afectan a la custodia de los hijos que contempla la reforma de la Ley 30/1981, de 7 de julio, conocida como la Ley del Divorcio, se centran, principalmente en una nueva redacción del Artículo 92 del Código Civil:
“La separación, la nulidad y el divorcio no eximen a los padres de sus obligaciones para con los hijos.Las medidas judiciales sobre el cuidado y educación de los hijos serán adoptadas en beneficio de ellos, tras oírles si tuvieran suficiente juicio y siempre a los mayores de 12 años.
En la sentencia se acordará la privación de la patria potestad cuando en el proceso se revele causa para ello.
Los padres podrán acordar en el convenio regulador o el juez podrá decidir, en beneficio de los hijos, que la patria potestad sea ejercida total o parcialmente por uno de los cónyuges.
Los padres podrán acordar o, en su caso, el juez podrá decidir, a instancia de parte y siempre en beneficio del menor, que la guarda de los hijos sea ejercida por uno sólo de ellos o conjuntamente, procurando no separar a los hermanos.
Antes de adoptar alguna de las decisiones a que se refieren los apartados anteriores el juez, de oficio o a instancia de parte, podrá recabar el dictamen de un facultativo”.
Abuelos canguro Grupo de ancianos cuidando niñosHace un año los abuelos también reclamaban ver a sus nietos, cuya custodia quedaba en manos de su ex nuera o ex yerno. En muchos hogares, también en los que se han roto, el apoyo de los abuelos contribuye a conciliar la vida familiar y la laboral. En los últimos tiempos, la igualdad parece haberse acercado también a la tercera edad. De hecho, cada vez es más habitual ver a los abuelos ocupándose de ciertos cuidados de los hijos de sus hijos.
Revista ONCEAlmudena Hernández