1.- No llores, ni te apenes cuando veas la foto de tu hijo/a.
2.- No te enojes cuando impongan la separación a tu hijo/a de tu lado discriminándola esta en tu sentido, no tengas donde vivir ni como llegar a fin de mes y por supuesto graves problemas para rehacer tu vida.
3.- No enfadarse cuando tu ex-pareja utilice la guarda y custodia para realizar sus propios intereses.
4.- No enfurezcas cuando se esgrima el argumento de enfermedad o malas condiciones climáticas únicamente cuando te toquen las visitas.
5.- In-anímate cuando tu ex no cumpla los deberes de guarda y custodia y te impida realizarlos a ti en su defecto y no te indignes cuando esta quiera ser la protagonista si tú has tomado esa iniciativa.
6.- No te intranquilices cuando solo se te permita ser parte de entretenimiento ocasional en la educación de tu hijo/a.
7.- No te pongas nervioso por que tu ex tenga la posibilidad de cambiarse de domicilio/ciudad en deterioro de la relación paternal y de tu economía.
8.- No indagues como va el desarrollo escolar de tu hijo/a o si está siendo atendida por su madre de forma propicia.
9.- No te preocupes cuando el compañero sentimental de tu ex-pareja tenga más oportunidades que tú para influir en la formación de tu hijo/a y tenga más “contacto” con ellos.
10.- No tengas rencor cuando te acusen falsamente de malos tratos y no puedas hacer nada contra la orden de alejamiento de tu hijo/a que te impondrán, atendiendo solo a la palabra de tu ex por incumplir alguna de las normas anteriores.
Resumiendo, estas normas se reducen a dos:
Sé un auténtico cabrón, desligándote de tus hijos todo lo que puedas (eso sí pagando la pensión, que si no…), LA JUSTICIA te apoyará en tu decisión y sufrirás menos.
No reivindiques la injusticia de tu situación públicamente, resígnate a tu destino, has perdido a tu hijo/a y no puedes educarle tan buenamente como Dios te ha dado ha entender.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/