En una ruptura conyugal, lo primero que se ha de tener en cuenta son los derechos y sentimientos de los hijos, y un derecho fundamental que tienen es tener padre y madre.
Tras esa ruptura, a la mujer se le atribuye la guarda y custodia de los hijos y el uso de la vivienda, y al hombre se le impone el pago de una pensión alimenticia y un régimen de visitas de fines de semana alternos y algún día suelto entre semana.
Cada día, la familia paterna sufrimos la incomprensible realidad impuesta por la justicia, y amparada por una sociedad indiferente, que permite que en caso de separación o divorcio se imponga directamente la separación de los hijos del lado del padre, por el mero hecho de ser padre.
20 MINUTOS A Coruña
Carta al Director
12.05.2006